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Cuatro robots cuadrúpedos de Boston Dynamics patrullarán dos sedes del Mundial de Fútbol 2026 como apoyo a la seguridad, según anunció Hyundai, propietaria de la compañía estadounidense. Es uno de los despliegues de robótica visibles hasta la fecha en un evento deportivo. Este anuncio llega rodeado de polémica por el temor a la vigilancia masiva en el desarrollo del torneo.
Hyundai, socio de la FIFA desde hace 27 años y su Socio Oficial de Robótica, aportará cuatro unidades personalizadas del robot Spot, empresa que el grupo coreano compró en 2021. El Spot es un robot cuadrúpedo móvil que transporta cámaras y sensores para inspección y patrulla, controlado de forma remota o semiautónoma. Forman parte de una flota con 994 turismos y 506 autobuses para mover a selecciones, árbitros y prensa por las 16 sedes de Estados Unidos, Canadá y México.
Dos robots se ubicarán en el Centro Internacional de Difusión (IBC) de Dallas y otros dos en el estadio MetLife de Nueva Jersey, sede de la final. El torneo se disputa del 11 de junio al 19 de julio. En paralelo, autoridades mexicanas de Guadalupe (Nuevo León) ya han desplegado cuatro robots propios, los K9-X, en el estadio BBVA.
¿Cuáles serán las funciones de los robots?
Según Boston Dynamics, los Spot harán inspecciones de perímetro y ayudarán al personal humano a revisar paquetes sospechosos o materiales peligrosos, detectan amenazas y alertan a los agentes, que toman la decisión final. La empresa fue tajante en un punto: los robots no tienen capacidad de reconocimiento facial. La aclaración respondía a un vídeo de TikTok que afirmaba mostrar a un robot escaneando rostros en el AT&T Stadium de Texas.
El despliegue es de cuatro robots para un torneo de 104 partidos en tres países. Su valor es más simbólico y experimental, ya que Hyundai estrena así su rol de socio robótico, que una cobertura de seguridad real. Spot tiene autonomía de batería limitada, se mueve despacio y rinde peor en multitudes densas, lluvia o escaleras concurridas, sin sustituir a artificieros ni a unidades caninas reales.
Riesgos de usar robots en la seguridad del Mundial 2026
Un robot teledirigido depende de su enlace de comunicaciones: una interferencia o un ciberataque podría dejarlo ciego o convertirlo en una vía de acceso a la red de seguridad del recinto. Su cámara graba todo lo que ve, de modo que la ausencia de reconocimiento facial hoy no impide añadir ese software mañana sobre el mismo hardware. Existe un riesgo reputacional por la presencia de máquinas que genera rechazo y desconfianza.
España y Europa no fabrican nada comparable a Spot a escala comercial: el mercado de robótica de patrulla está dominado por Boston Dynamics y por fabricantes chinos como Unitree. Cuando Madrid o París tengan que asegurar un gran evento, como unos Juegos, una cumbre de la OTAN o una final continental, tendrán que elegir entre depender de hardware extranjero o desarrollar capacidad propia.
Es la misma brecha de autonomía estratégica que ya sufre Europa en drones y en mando y control porque la tecnología de seguridad también es soberanía. No es una cuestión de si los robots patrullarán los grandes eventos europeos, se trata de quién fabricará esos robots. El debate se centra en si la seguridad de un estadio español dependerá de tecnología que Europa no controla.






